El Madrid es líder con una remontada increíble ante el Sevilla (3-2). Los blancos tiraron a puerta 14 veces en la 2ª parte, 3 al palo y 3 disparos acabaron en las redes. El Almería frenó con un empate la marcha del Barça (2-2).
07/03/10.- El Real Madrid aprovechó el patinazo del Barcelona, que sólo pudo cosechar un empate en su visita al Almería, para igualar la lucha por el título de Liga tras imponerse al Sevilla en el Bernabéu con muchísimos apuros.
El Barça perdió dos puntos en Almería, donde cosechó un empate pobre para sus aspiraciones al título, aunque también puede interpretarse que ganó uno, pues fue capaz de igualar el marcador con un jugador menos por la tarjeta roja a Ibrahimovic en el minuto 59. Un Messi estelar, 'pichichi' con 19 goles, igualó por dos ocasiones la ventaja local y sólo las paradas de Diego Alves impidieron que marcara el tercero.
Fue un tropiezo de un buen Barça, aunque lastrado por la expulsión del sueco y por un gol en propia puerta de Puyol. Por cierto, Guardiola también vio la roja por protestar. Juanma Lillo, pese a ser un abanderado del fútbol de ataque, organizó un partido muy defensivo ante su amigo Pep Guardiola confiando en salir en rápidas contragolpes con la velocidad de Piatti, Crusat y Guilherme.
Quizás no le quedó más remedio que retrasar líneas cuando el Barça comenzó a tocar el balón con su precisión y paciencia habitual desde el primer segundo. El dominio azulgrana fue absoluto e Iniesta, Xavi y Pedro estuvieron cerca del gol en los primeros diez minutos. Sin embargo, el Almería aprovechó su primer acercamiento a portería para lograr el 1-0 en el minuto 12. Bernardello templó de forma exquisita un saque de esquina y Cisma, colándose entre Touré y Puyol en la zona de Guardiola, cabeceó de forma impecable. Si el Almería estaba encerrado en su parcela con 0-0, con el marcador a favor ya se atrincheró de forma tan descarada como ordenada alrededor de su área. El Barça empató después de que Ibra, en su mejor acción, provocara una discutida falta al borde del área y Messi la clavó en la escuadra con suavidad salvando la barrera.
El dominio del líder y el 1-1 hacían pensar en un partido cuesta abajo para el Barça, pero todo se le torció en tres minutos fatídicos. En el 56 Puyol se equivocó al intentar interceptar un pase de Guilherme e introdujo el balón en su propia portería. Y en el 59 Clos Gómez mostró la roja directa a Ibrahimovic por una supuesta agresión a Cisma. Con diez jugadores Messi se echó el equipo a la espalda con acciones sólo al alcance de un genio. Él sólo creó hasta tres ocasiones de gol hasta que encontró el 2-2 con el que finalizó el partido.
Delirio en el Bernabéu
Por su parte, el Real Madrid sufrió mucho para imponerse al Sevilla en su propio estadio. Se vivió en el Bernabeu una espectacular remontada del Real Madrid, los blancos tiraron a puerta 14 veces en la segunda parte, 3 al palo y 3 disparos acabaron en las redes y el público acabó entregado a su equipo y coreando al famoso "¡Así, así, así gana el Madrid!"
Los goles de Xabi Alonso en propia puerta y de Dragutinovic parecían muy difíciles de superar, sobre todo porque los hombres de Manolo Jiménez mantenían su ambición intacta pese a la ventaja. Cuando en el videomarcador del Santiago Bernabéu brillaba un contundente 0-2 el madridismo se temía lo peor en una de sus semanas grandes de la temporada. En el día del 108 cumpleaños de Real Madrid el equipo blanco estaba a un paso de perder una oportunidad de oro de alcanzar al Barcelona en lo más alto de la Liga BBVA y lastraban su moral de cara al decisivo partido de vuelta contra el Lyon, pero todo cambió con la entrada en el campo de Guti y Van der Vaart.
En el minuto 54 Manuel Pellegrini apostó por dos de sus jugadores con más visión de juego y talento ofensivo, lo que aprovecharon sus pupilos para meter 3 goles en apenas 22 minutos. El apoteosis merengue llegó con el gol de Van del Vaart en el descuento. Un tanto que sirvió para que jugadores y aficionados entrasen en una especie de comunión 'místico-futbolística' que hacía tiempo que no se veía en las gradas del normalmente frío Bernabéu. Fueron 22 minutos de un juego desbordante, de magia, de intensidad, de espíritu ganador, de balones a los palos, de Palop haciendo milagros una vez tras otra... La victoria por 3-2 contra el Sevilla no sólo sirvió para que el Real Madrid se reencontrase con la épica después de mucho tiempo (no remontaba dos goles desde la temporada 2006-2007, en un partido contra el Espanyol), también significó el "sí quiero' definitivo del público con su equipo. Cristiano Ronaldo encabezó la reacción con un tanto en el minuto 59. Dos minutos después, Sergio Ramos igualaba la contienda: todo parecía ya posible. Van der Vaart, ya en el tiempo añadido y ante el delirio de la afición, sentenció con otro tanto, dando la victoria a los de Pellegrini, que igualan al Barcelona en la pelea por el título.
El Olympique de Lyon, que miraba de reojo el partido contra el Sevilla desde tierras galas, seguro que cuando salte el miércoles al césped del Bernabéu para defender el 1-0 de la ida lo hará con algo más que respeto. "90 minutos en el Bernabéu son molto longo", avisaba el recordado Juanito. Pero ahora el Madrid ha demostrado que le basta con 22 minutos de magia. "Éste es un mensaje para los que tienen que venir aquí", sentenció Xabi Alonso al acabar el partido. Lo pudo decir más alto, pero nunca más claro.
El Deportivo, imparable
El Deportivo , de la mano del mexicano Andrés Guardado, continuó ante el Tenerife (3-1) su camino hacia Europa después de remontar con un tanto suyo, otro de Juan Rodríguez y uno más del argentino Diego Colotto, el gol que habían marcado los canarios poco después del primer cuarto de hora.


